El dengue
El dengue es una enfermedad vírica transmitida por mosquitos
que se ha propagado rápidamente en todas las regiones de la OMS en los últimos
años. La enfermedad está muy extendida en los trópicos, con variaciones
locales en el riesgo que dependen en gran medida de las precipitaciones, la
temperatura y la urbanización rápida sin planificar.
El vector principal del dengue es el mosquito Aedes
aegypti. El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de
mosquitos hembra infectadas. Tras un periodo de incubación del virus que dura
entre 4 y 10 días, un mosquito infectado puede transmitir el agente
patógeno durante toda la vida.
Las personas infectadas son los portadores y multiplicadores
principales del virus, y los mosquitos se infectan al picarlas.
Se debe sospechar que una persona padece dengue cuando una
fiebre elevada (40 °C) se acompaña de dos de los síntomas siguientes:
dolor de cabeza muy intenso, dolor detrás de los globos oculares, dolores
musculares y articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios
linfáticos o salpullido. Los síntomas se presentan al cabo de un periodo de incubación
de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado y por lo
común duran entre 2 y 7 días.
Hoy por hoy, el único método para controlar o prevenir la
transmisión del virus del dengue consiste en luchar contra los mosquitos
vectores:
- evitar
que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevecillos
aplicando el ordenamiento y la modificación del medio ambiente;
- eliminar
correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales;
- cubrir,
vaciar y limpiar cada semana los recipientes donde se almacena agua para
uso doméstico:
- aplicar
insecticidas adecuados a los recipientes en que se almacena agua a la
intemperie;
- utilizar
protección personal en el hogar, como mosquiteros en las ventanas, usar
ropa de manga larga, materiales tratados con insecticidas, espirales y
vaporizadores;
- mejorar
la participación y movilización comunitarias para lograr el control
constante del vector;
- durante
los brotes epidémicos, las medidas de lucha antivectorial de emergencia
pueden incluir la aplicación de insecticidas mediante el rociamiento.
- Se
debe vigilar activamente los vectores para determinar la eficacia de las
medidas de control.
Eliminando los criaderos, ganas la batalla contra el mosquito.

